Huelva y Gabès (Túnez) unidas por el ecocidio de los fosfoyesos

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MESA DE LA RÍA SE IDENTIFICA EN LA CUMBRE SOCIAL DEL CLIMA CON COLECTIVOS SOCIALES QUE LUCHAN CONTRA VERTIDOS DE FOSFOYESOS

La cumbre social del clima ha hermanado a colectivos de Huelva y la ciudad tunecina de Gabès en la lucha contra empresas contaminantes de fertilizantes. 

La organización onubense ha participado, junto a los más de 500 colectivos sociales y ecologistas más representativos del planeta, en los actos paralelos a la COP25. Mesa de la Ría asistió a la exposición del problema ambiental que también reclama el grupo ecologista tunecino #StopPolution de Gabès y, a su vez, éstos conocieron en profundidad la situación de Huelva a través de la conferencia denominada: ‘El ecocidio en las Marismas de Huelva’, el mayor desastre medioambiental y sanitario de Europa.

Por otro lado, el presidente de la organización, Juan Manuel Buendía, junto al secretario de la Asociación Mesa de la Ría y concejal del Ayuntamiento de Huelva, Francisco Romero, conocieron de primera mano la “penosa” situación de estos tunecinos que, desde la década de 1970, cerca de la playa de Chott Essalem y frente a un oasis costero, el Groupe Chimique Tunisien (GCT), una empresa pública, explota las minas de fosfato que arroja 14.000 toneladas de fosfoyesos diarias al mar con gran impacto atmosférico.

Polo Químico de Gabès (Túnez)

La empresa produce innumerables efectos a la salud de los habitantes de la zona como fatiga crónica, problemas respiratorios y aumento de la incidencia del cáncer, así como degradación del agua, suelo y subsuelo y amenaza a la biodiversidad de la región.

Al igual que ocurre en Huelva, el gobernador de Gabès, Mongi Thameur, afirma que «de acuerdo con los hallazgos de los estudios realizados por el Ministerio de Salud no existe una relación de causa y efecto entre enfermedades como el cáncer y el asma con la contaminación causada por el complejo químico».

El golfo de Gabès es una zona de desove de gran importancia en el Mediterráneo, pero la industria de fertilizantes la ha destruido, produciendo constantes episodios de mortandad de peces.

Mortandad de peces por el vertido de fosfoyesos en Gabès (Túnez)
Mortandad de peces por el vertido de fosfoyesos en Gabès (Túnez)

Durante el régimen dictatorial de Zine El Abidine Ben Ali estaba prohibido hablar de los crímenes ambientales cometidos por este complejo sobre la base de que representaba una fuente de riqueza nacional. Tras la caída del régimen de Ben Ali, derrocado por una repentina rebelión popular el 14 de enero de 2011 en el inicio a la Primavera Árabe, surgió un movimiento de protesta, en Bouchama, un distrito cerca de la zona industrial llegando a instalarse tiendas de campaña frente a una de las entradas al complejo.

A finales de junio de 2017, el jefe de gobierno, Youssef Chahed, anunció el desmantelamiento gradual de las unidades del complejo y su reemplazo por una “nueva zona industrial que se ajuste a los estándares internacionales” que no se lleva a cabo.

En la similar comparativa, la situación de Gabès corresponde a la Huelva de los años 90. En Huelva, la empresa americana Foret vertía en esa época los fosfoyesos al centro del rio Odiel. Fertiberia siempre las vertía en las marismas y al río aguas ácidas por rebose, dejando a Foret con posterioridad verter a las marismas.

En Huelva la empresa Fertiberia no es pública, pero la compró un exministro de la dictadura franquista Villar Mir por una peseta la acción, unos cuatro mil euros, a la vez que el gobierno le dió un préstamo de 65 millones de euros. Este préstamo era, según la Comisión Europea, una ayuda ilegal y encubierta concedida a sabiendas de que la empresa no lo devolvería. Después la CE archivó el asunto. La empresa Fertiberia nunca devolvió el dinero público.

Mesa de la Ría y StopPolution han coincidido en señalar que la fabricación de fertilizantes químicos contamina el planeta, pues no se  internaliza en el producto los daños ambientales y sanitarios creando zonas deprimidas económica, sanitaria y ambientalmente, zonas «de sacrificio»  al servicio de un falso interés general de los respectivos países.